El fin del "Mad Men" peruano: Por qué las mujeres son la mejor métrica de rentabilidad hoy
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    El fin del "Mad Men" peruano: Por qué las mujeres son la mejor métrica de rentabilidad hoy

    Ana Vergara5 min
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    Llegaron cargando el peso de los prejuicios y se quedaron para rediseñar las reglas del tablero. No pidieron permiso; simplemente empezaron a ganar los premios que otros solo ponían en las repisas. En la publicidad peruana, el techo de cristal no se rompió por un golpe de suerte, sino por una fatiga

    Llegaron cargando el peso de los prejuicios y se quedaron para rediseñar las reglas del tablero. No pidieron permiso; simplemente empezaron a ganar los premios que otros solo ponían en las repisas. En la publicidad peruana, el techo de cristal no se rompió por un golpe de suerte, sino por una fatiga de materiales: el mercado ya no aguantaba más ideas diseñadas en una burbuja.

    La silla que ya no espera a nadie

    Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que las agencias en Lima se sentían como un club privado. Los "creativos" eran señores con barba y visiones unilaterales, mientras las mujeres ocupaban, con suerte, los roles de gestión de cuentas (donde se requería esa "paciencia femenina" que el patriarcado ama romantizar). Pero algo cambió. No fue un decreto, fue una necesidad de negocio.

    Las mujeres que hoy lideran las agencias más grandes del país —desde figuras como Maribel Mesía en McCann hasta las nuevas directoras creativas que están barriendo en Cannes— no están ahí para cumplir una cuota. Están ahí porque entienden algo que a sus predecesores se les escapaba: la publicidad ya no es un monólogo de poder, es una conversación de empatía. Y en ese terreno, ellas juegan con ventaja local y estratégica.

    El mito de la "intuición" versus el rigor del resultado

    Durante décadas se nos vendió la idea de que las mujeres lideraban por "intuición". Es una forma elegante de decir que no saben por qué hacen lo que hacen. Nada más lejos de la realidad. Las líderes que están transformando la industria publicitaria en Perú lo hacen con un Excel en una mano y un insight humano en la otra.

    El liderazgo femenino en este sector ha demostrado que la diversidad no es un adorno ético, es una ventaja competitiva. Cuando una mujer lidera la estrategia de una marca de consumo masivo o de banca, el ángulo cambia. Se deja de hablar "a la gente" y se empieza a hablar con las personas. Los resultados de negocio en campañas lideradas por equipos mixtos y dirigidas por mujeres muestran una conexión mucho más orgánica con el consumidor real, ese que no vive en una oficina de San Isidro, sino que camina el mercado y decide el gasto del hogar con una precisión de cirujano.

    Gestionar el caos con elegancia estratégica

    ¿Qué tienen en común las directoras generales que hoy mueven los hilos de la comunicación en el Perú? Una capacidad casi sobrenatural para la síntesis. La publicidad es, por definición, un incendio controlado: clientes con prisa, presupuestos que se ajustan y algoritmos que cambian cada martes.

    El estilo de gestión que está imperando es uno de "liderazgo facilitador". Atrás quedó el director creativo ególatra que gritaba en las reuniones. Las CEOs publicitarias de hoy están construyendo culturas de seguridad psicológica donde las ideas pueden nacer sin miedo al ridículo. Han entendido que su trabajo no es ser la persona más inteligente de la sala, sino asegurarse de que la inteligencia de todos los demás tenga espacio para brillar. Eso no es "suavidad", es eficiencia de alto rendimiento.

    Rompiendo el código del "Boys Club"

    Aún quedan bastiones, por supuesto. Todavía hay festivales locales donde los jurados parecen una reunión de antiguos alumnos de colegio de varones. Pero el muro tiene grietas profundas. Las mujeres en la publicidad peruana están creando sus propias redes de soporte, como la comunidad de "Círculo de Creativas", demostrando que la competencia no excluye la colaboración.

    Este nuevo liderazgo está redefiniendo incluso qué significa el éxito. Ya no se trata solo de ganar un León en Cannes (aunque los están ganando), sino de cómo esa pieza de comunicación mueve la aguja del PIB y cómo, en el proceso, se transforma la narrativa social. Están dejando de usar a la mujer como objeto de venta para empezar a verla como el sujeto de la historia. Ese cambio de perspectiva es, quizás, la mayor innovación que ha visto la industria en los últimos veinte años.

    La rentabilidad de la mirada diversa

    Si usted es una ejecutiva o una emprendedora leyendo esto, sepa que el caso de la publicidad peruana es una hoja de ruta para cualquier sector. No se trata solo de "incluir" mujeres; se trata de dejar que las mujeres lideren la redefinición del negocio.

    El impacto en los resultados es medible: marcas más humanas, procesos más ágiles y, sobre todo, una publicidad que deja de ser ruido para convertirse en valor. Las que hoy ocupan las esquinas de las oficinas más prestigiosas de Lima no están solo ocupando un espacio; están ensanchando el camino para las que vienen detrás, asegurándose de que la puerta no vuelva a cerrarse nunca más.

    El cierre: Más allá del titular

    La próxima vez que veas un comercial que realmente te mueva las fibras, o una campaña digital que parezca entender exactamente lo que necesitas antes de que lo digas, fíjate en los créditos. Es muy probable que detrás de esa estrategia haya una mujer que decidió que "lo de siempre" ya no era suficiente.

    La pregunta para las empresas peruanas ya no es si deben apostar por el liderazgo femenino. La pregunta es cuánto dinero están dispuestas a seguir perdiendo por no hacerlo. Porque en este juego de atención y mercados hipercompetitivos, las que están dictando las nuevas reglas ya no llevan corbata. Y el mercado, finalmente, se ha dado cuenta de que el futuro tiene voz de mujer, criterio de líder y una ambición que no conoce techos.

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